![]() SIDALos secretos del dragón
Los “disidentes del
Sida” ofrecen los primeros resultados de terapias nutricionales y
desintoxicantes para combatir la enfermedad. La polémica sobre la naturaleza
del Sida continúa.
Por Andrea
Domínguez. SINBATA- Noviembre / diciembre 2005.
Cuando un grupo de
investigadores planteó hace varios años la inexistencia del Virus de
Inmunodeficiencia Humana, VIH, y por lo tanto la imposibilidad de que el
Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, Sida, fuera causado por tal virus,
la comunidad científica se escandalizó, los gobiernos se enfurecieron y el
público quedó suspendido en el limbo.
En la actualidad,
la gente sigue sin saber exactamente qué creer y los científicos que
defienden la existencia del virus están más convencidos de que el VIH causa
el Sida. Sin embargo “los disidentes del Sida”-como se conoce a los
investigadores que dudan de la relación VIH-Sida- han empezado a realizar
tratamientos alternativos con resultados positivos y algunos gobiernos han
abierto sus puertas a explicaciones no convencionales sobre la naturaleza de
la enfermedad. Es el caso de Sudáfrica, uno de los países del mundo donde el
Sida cobra más víctimas.
Uno de los líderes
de esta “disidencia científica” mundial es el infectólogo colombiano Roberto
Giraldo, presidente de la organización Redhinking Aids- replanteando el
Sida- quien ha dedicado la mayor parte de su carrera al estudio de las
inmunodeficiencias adquiridas. Desde su centro de investigaciones en Estados
Unidos, Giraldo ha defendido la postura de que el Sida no es causado por el
VIH-ni siquiera cree en la existencia del virus- sino por una intoxicación
y/o desnutrición crónica que conducen a un colapso del sistema inmune, dando
paso al Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida y todas sus manifestaciones.
El Sida, explica
Giraldo, es una alteración degenerativa y progresiva de las células y
reacciones metabólicas del sistema inmune que ocurre cuando el cuerpo se
expone a agentes múltiples, repetidos y crónicos. Estos factores pueden ser
de índole químico, físico, biológico, mental y nutricional, ejemplo de ellos
son los medicamentos de alta toxicidad, la exposición a pesticidas,
herbicidas o fuentes de emisión radioactiva, la mala alimentación y la
reincidencia de enfermedades o infecciones entre otros.
Basados en esta
aproximación a la enfermedad, varios científicos alrededor del mundo que no
creen en el virus del Sida, han empezado a tratar el mal sin
antirretrovirales-medicamentos con los que tradicionalmente se trata la
enfermedad- para dar paso a una serie de terapias que pretenden detener la
fuente de intoxicación que causó la aparición del síndrome y suplir las
necesidades del sistema inmune para su recuperación, con vitaminas,
minerales, oligoelementos y en general, con antioxidantes.
En opinión de
Giraldo, cuando los pacientes son medicados con sustancias que actúan
potencialmente como estresantes químicos, es decir con antirretrovirales,
aparece un estado mayor de toxicidad y activación inmunológica lo que a
largo plazo genera un incremento progresivo de necesidades nutricionales y
mayores alteraciones metabólicas.
“Tenemos muchos
casos de pacientes con Sida que se han curado con terapias diferentes a los
antirretrovirales. Dos ejemplos conocidos son el de Xalapa de la Cruz, en
México y el de la ciudad de Nagpur, en India. En el primer caso, el médico
Juan José Flores ha tratado a 800 personas con Sida con una terapia
nutricional que iniciamos en el 2003. El resultado es una recuperación del
80% de las personas que ahora llevan una vida completamente normal”,
explica.
El caso de India es
similar. “Enfermos de Sida en ese país que no tenían recursos para su
tratamiento decidieron acudir al doctor Shantilal Kothari, en la ciudad de
Nagpur. Él empezó a tratar la desnutrición crónica de los enfermos ayudado
de especialistas en medicina homeopática, alopática y tradicional. El
resultado es un balance altamente positivo para muchas personas que
recuperaron su salud”, puntualiza Giraldo.
Para él y su grupo,
el tratamiento adecuado de los pacientes consiste en determinar la causa de
la intoxicación-puede ser el consumo de drogas, la exposición a
agroquímicos, pesticidas o cualquier otra sustancia tóxica-impedir que el
paciente se siga exponiendo a ella e iniciar una terapia nutricional y
complementaria que supla las necesidades del sistema inmune.
“El virus sí existe”
Carlos Arturo
Álvarez, presidente de la Asociación Colombiana de infectología y jefe de la
unidad de infectología del Hospital San Ignacio de Bogotá contradice por
completo esta aproximación al Sida pues está convencido del carácter viral
de la enfermedad.
“Vemos diariamente en nuestros pacientes que la persona infectada que tiene relaciones sexuales con su pareja, la contagia”, explica Álvarez quien, a favor del tratamiento con los antirretrovirales, agrega que “tenemos 600 pacientes en el Hospital que llegaron a este lugar pesando 30 kilogramos y en condiciones críticas pero han logrado vivir con el Sida gracias a esta medicina”. Álvarez explica que si bien es cierto que el Sida no siempre es causado por el VIH-argumento fundamental de los disidentes para decir que no existe el virus-el Sida sí es una enfermedad infectocontagiosa. “Hay dos tipos de síndrome de inmunodeficiencia: congénito ó adquirido. Al mismo tiempo, hay diferentes maneras de adquirirlo, una puede ser por una infección muy fuerte que causa una inmunosupresión transitoria como la que produce el virus del sarampión, y otras pueden ser permanentes, como la ocasionadas por el Sida. También hay inmunosupresión por desnutrición porque si uno no tiene unas buenas reservas nutricionales las células encargadas de la defensa no actúan bien y eso hace que se produzca inmunosupresión; otra causa puede ser el suministro de medicamentos que bajan las defensas como en el caso de las personas con enfermedades autoinmunes, pero nada de eso significa que el VIH no exista y que no cause el Sida, sólo que hay varias formas de desarrollar la enfermedad”. Contra el argumento de que la gente desarrolla Sida por estar expuesta a estresantes del sistema inmune o por desnutrición, Álvarez se pregunta cómo es posible entonces que se infecten personas que viven en el campo y están bien alimentadas si no es a través de un virus. Para Ricardo García, director de Onusida en Colombia, las aseveraciones del grupo del Doctor Giraldo son equivocadas. Una de ellas, la de que el Sida no se transmite por contacto sexual puesto que no es un virus, es rebatida por García con el caso de las prostitutas de Bangkok. “En este lugar se ha llevado a cabo una importante campaña de prevención y se ha logrado que el 100% de las prostitutas use condón. El resultado de estos 10 años de trabajo es que la prevalencia del Sida ha descendido notablemente. El Sida sí se trasmite por vía sexual, sí es un virus y la gente necesita protegerse” asegura García. Sin embargo, Giraldo explica que poblaciones en alto riesgo de desarrollar Sida, como por ejemplo las prostitutas, están expuestas a agentes estresantes del sistema inmune como malnutrición y sustancias tóxicas, lo que explicaría la alta prevalencia de la enfermedad en éste y otros grupos de riesgo. En la actualidad hay 46 millones de personas en el mundo viviendo con VIH y/o Sida y mientras los científicos se debaten entre la naturaleza viral o tóxico-nutricional del problema, el mundo espera la cura de una de las enfermedades más amenazadoras de la historia. DOS POSTURAS
A continuación,
enumeramos los principales puntos de discordia entre quienes afirman que el
Sida es resultado de la intoxicación del sistema inmune y quienes aseguran
que es ocasionado por el virus del VIH
Disidentes
Ortodoxos.
Artículo enviado
por el Doctor Florentino De La Cruz.
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