![]() MUJERES: A CONFIAR EN SU CAPACIDAD DE LACTAR
Dr. ALVARO RICARDO BURBANO MUÑOZ Médico Pediatra Intensivista del Hospital Pediátrico y Hospital Nazareth De la Red-Hospitales de Barranquilla
Muchas jóvenes madres pero hoy altas ejecutivas o más simple, la madre moderna y liberada ejerciendo sus capacidades intelectuales y laborales, chocando con sus angustias y atribulaciones negativas con respecto a ejercer su papel fundamental para el cual fueron creadas por esencia divina; las vemos tropezar, rezongar, llorar cuando les llega su debido momento: ser mamás y la lactancia materna. Pero lo peor llega cuando en sus mentes se desarrolla una verdadera batalla en su decisión de ser mamá o ejecutiva, acosadas además por sus esposos o sus suegras y las abuelas; atiborrándolas de consejos y creencias acerca de que es lo mejor para producir leche, como lo harán o alternaran con su trabajo, agregando una lista de sustancias y agüitas que deberán ser administradas al bebe para que sea alimentado y vaya erróneamente “acostumbrándose” a otros alimentos cuando mama vuelva al trabajo; todo lo cual sólo logra confundir a las noveles madres; ignorando el verdadero sentido de lo que conocemos como el período de licencia de maternidad que toda madre tiene derecho a disfrutar. Desconociendo que la producción de leche materna esta en el reconocimiento de su “yo” interno, de su aceptación a la lactancia materna en el mismo momento que decidió ser mamá; su cuerpo de inmediato se transforma y adapta para favorecer el crecimiento de ese ser que será su hijo y además su cuerpo producirá leche: “como un río que no puede parar de fluir”; esto lo llamamos auto-reconocimiento, a como sucede con el sentido de pertenencia que debe tener la mujer con respecto a sus capacidades innatas; a partir del momento que conoce de su embarazo la mujer debe adoptar la posición más firme de su vida y de certeza de que SI va a ser capaz y va a tener tanta leche como su bebe lo necesite; y créanme así será. “Porque dar de mamar es una actividad corporal y energética constante. Es como un río que no puede parar de fluir: si se lo bloquea, desvía su caudal. Dar de mamar es tener el bebé a upa, todo el tiempo que sea posible. Es cuerpo, es silencio, es conexión con el submundo invisible, es fusión emocional, es locura. Sí, hay que volverse un poco loca para maternar.” Así lo resume la Dra Gutman. La lactancia materna debe ser el sencillo acto de identificación de la mujer y el reconocimiento de su esencia fundamental para la cual EL creador las diseño. Pues la mujer, desde el mismo momento que asume su responsabilidad de ser esposa tácitamente asumió su maternidad y por ende su producción láctea, la que recomendamos hasta los 6 meses exclusiva. Y su producción nada más depende del sólo hecho de compartir su idilio su amor con la persona que escogió, y el deseo de continuar su estirpe a través de su descendencia. Este debe ser el máximo estímulo para la colocación del bebé cerca de su pezón tan pronto nace éste, y nada más el acercamiento temprano y la decisión entregada de la madre sin miramientos ni desdenes mucho menos caprichos o consentimientos exagerados de terceras personas para separar a este binomio madre-hijo hará todo el estímulo necesario para garantizar la verdadera producción láctea que el bebé requiere. Cuando la mujer alcance éste nivel de compatibilidad con su hijo, se le puede llamar el verdadero momento de la realización de la mujer como tal; su trabajo profesional será para entonces algo en segundo plano a tener en cuenta en su debido momento. Es frecuente que las nuevas madres consulten a su pediatra por el mejor alimento que deben administrar a sus hijos “para ayudarlos”… o porque creen que no tienen la suficiente producción de leche y el niño queda con hambre. Los profesionales que nos hemos dedicado a la verdadera puericultura sabemos y estamos en la obligación de explicarles todas las ventajas de la leche materna, su protección, a través de células administradas en forma pasiva, sus nutrientes así como la calidad de los mismos, en fin todas las características de ese maravilloso alimento divino que se le puede proveer y que tan sólo su producción depende por una parte de la decisión y entrega total de la mamá, y por otra parte del gran apetito que debe tener su hijo, pues precisamente entre más hambre, debe existir mayor apego madre-hijo al seno y por tanto su producción se incrementara. Verdaderamente no se le está ayudando al niño con un biberón de leches de vaca modificadas y con alto riesgo de desencadenar alteraciones o enfermedades en su ser, por el contrario lo deben entender como si estuvieran perjudicando al bebe, al NO brindársele el alimento diseñado por un ser Divino: LA MAMA, y que es el alimento natural especial, para sus características de ser un bebe especial con unos intestino especiales y para el cual los padres generalmente queremos lo mejor y el mejor alimento para él se llama Leche Materna. Muchas madres llegan convencidas a la consulta, de que su cuerpo no es capaz, de producir la suficiente cantidad de leche que el bebe necesita; pero no se han dado cuenta o no lo quieren admitir de que sus senos han crecido en forma rara y a veces desproporcionada, secundario a esa producción láctea; y en otras ocasiones aunque los senos no crezcan tanto igual pueden producir leche; se les enseña a las madres a través de pequeños masajes en forma circular sobre los senos y maniobras de ordeño se les demuestra su verdadera producción; entonces más de una madre quedan sorprendidas cuando se les ayuda a reconocer su capacidad de producción. Además al término del período de lactancia, las madres notaran que su cuerpo así como sus senos retornan a su tamaño habitual; aclarando que también es cierto hay varios factores propios de cada mujer que les permitirá recuperar su silueta; pero que quede claro que la lactancia materna no es la responsable de cómo van a quedar sus senos posteriormente, sino esto esta supeditado a las características raciales y genéticas de cada mujer. El mensaje final a dejarles son aparentemente estas sencillas frases de cajón; las mujeres deben aceptar su naturaleza, estar predispuestas a esa maravillosa etapa que les sucede con la lactancia materna entendiendo que el verdadero sentido de la realización de toda mujer independiente de sus condiciones intelectuales, está el hecho de poder ser madres y ante todo estar preparadas sicológica y emocionalmente para dedicarse a lactar a sus bellos e inocentes hijos. |

SOCIEDAD COLOMBIANA DE PEDIATRIA REGIONAL ATLANTICO
